FILMOGRAFÍA DEL ENSIMISMAMIENTO, EL AFECTO Y LA AFLICCIÓN

Retrospectiva del cine autobiográfico de Mary Jiménez

 

“Tu náusea es mía

La heredaste como heredan los peces la

asfixia

y el color de tus ojos

es también el color de mi ceguera”

 

Casa de cuervos – Blanca Varela

 

 

“Del verbo amar (1985)”, la película con la que se inicia la filmografía autobiográfica de Mary Jiménez (1948), se encuentra en una suerte de penumbra, entre su íntimo e intenso anhelo de conseguir el afecto de su madre y las aflicciones, el dolor y los daños que le generó esta carencia. He aquí el cine como experiencia de ensimismamiento, como “sombra deslumbrante” en la que nos hallamos atravesados de afectos y desolaciones que nos acercan y nos entregan a los otros. En este caso, esos otros son: la madre, el padre y el tío, una comunidad de presencias familiares que hacen de coordenadas constantes en toda su obra autobiográfica.

Mary se entera de la muerte de su madre estando en Bruselas, donde estudia cine. Años después decide volver al Perú para descubrirse a sí misma llorando el cuerpo ausente de su progenitora. La película registra la ruptura inevitable que las separa y se hace metáfora de ello, pues se anuncia como una materia que se aleja de su hacedora, la cual al parir esa otra naturaleza ve germinar entre ambas una distancia que se hace infinita.

En “Fiestas (1988)”, su siguiente película, Mary vuelve a los andes peruanos, en los que vivió sus primeros 6 años de vida, para observar la singular relación que el hombre del ande tiene con la naturaleza y que perpetúa a través de la fiesta y el ritual, no exentos de dolor.  En ese sentido, su cine hace eco de aquella ritualidad, en la que el hombre para estar bien consigo mismo, necesita estar bien con su paisaje. Cordillera de montañas condescendientes que en la poética de Mary pueden leerse como una reminiscencia metafórica del anhelado vientre materno, como lo hace notar en una de las primeras secuencias de su ópera prima, en la que rememora como su primer recuerdo de los andes una sensación de bienestar, luminosidad y de integración con algo grande e infinito.        

Luego de 10 años, realizaría “Loco lucho (1998)”, esta vez dedicada a su padre, quien luego de la muerte de su esposa entabla una relación con una mujer mucho más joven que él, a quién hace su amante y luego adopta. Es así que ella hace las veces de hija y de esposa sustitutas, ante el asombro de Mary que ve en su padre a una persona que despliega su afecto sin pesares. Esta es una película, que a diferencia de las anteriores, tiene un registro más alegre, ya que el afecto aquí es una fiesta, un lugar común entre ambos.

Luego de una serie de películas filmadas en Europa, Jiménez regresa a lo íntimo con “Face deal (2014)”. Aquí reaparece la figura de Lucho, centenario y afectado por el Alzheimer, a quién Mary ha llevado a vivir consigo a Bruselas. Un hombre que se adentra en su frágil memoria para perderse en una niebla de recuerdos, en la que emergen como fantasmas las figuras de la madre y el tío, este último asesinado terriblemente años atrás. Mary hace de la imagen de su padre, y de la suya, algo difuso y ambiguo, experimenta con el reflejo de ambos. Últimos sobrevivientes de esa comunidad familiar que se desdibuja en la desmantelada memoria de Lucho, haciendo frente así a la progresiva desaparición de un universo de ensimismamientos, afectos y aflicciones que fueron el corpus de su cine autobiográfico a lo largo de  30 años.

Es un enorme gusto presentar parte de la cinematografía de Mary Jiménez en “Cámara Lúcida - Encuentros Cinematográficos”, confiado de lo luminoso de este conjunto de películas, que a su vez son una breve muestra de un cine peruano contemporáneo, emocionante y sobrecogedor, en cuyo panorama general Mary se sitúa en un lugar sobresaliente.  

 

Edward De Ybarra

Director de Corriente: Encuentro Latinoamericano de Cine de No Ficción

Del verbo amar

“Del verbo amar es un documental sensorial, represor, tanático. Es un testimonio en primera persona, un intento de reconciliación, de dejar atrás el dolor y los malos recuerdos que la directora ha llevado a cuestas durante muchos años debido a la compleja relación que ha mantenido con su madre. Desde niña, Jiménez vivió pendiente de la aprobación materna; por eso fue la primera de la clase, asistió a terapia, aprendió pintura, música, estudió arquitectura. Llegó lejos en la tarea de convertirse en alguien que no quería ser, pero, a pesar de los esfuerzos, nunca pudo complacer los deseos maternos. Al estudiar cine en el extranjero se alejó de su inquisidora madre; sin embargo, siguió pendiente de su aprobación. Poco tiempo después de realizar su primer film, su madre murió. Tras el duelo, Jiménez esperó varios años para regresar a Perú y afrontar su dolor, para enfrentarse nuevamente a la palabra amor. Aquel reto es esta película.” – Mauricio Godoy

1985 - 78 mins

Mary Jiménez

Mary Jiménez

1988 - 58 mins

“En Fiestas,  la narradora, expresa su fascinación frente a la  re-unión del hombre y la tierra. Para el hombre andino, dice la narradora, no hay separación entre el yo y el mundo. La angustia del hombre occidental, vendría de esa separación, de modo semejante a como el desasosiego de la narradora en Del verbo amar proviene de la separación de la madre, identificada, no casualmente, con los Andes. Pero, así como  en los Andes, la fiesta une al hombre y a la tierra, la fiesta de Mary Jiménez es el cine; y su ofrenda, el filme. Es a través del cine que Jiménez puede reunirse con sus padres, su país y el universo” – Emilio Bustamante

Fiestas

Loco Lucho

“En Loco Lucho  la directora se esfuerza por comprender a su padre, quien experimenta el amor sin culpa, dolor, ni preocupación por la censura de los demás. (…) le confiesa que ella regresó al Perú con la finalidad de crear un lugar para ellos dos que durara para siempre, y para aprender a amar como él ha amado. El filme es el espacio, construido por la cineasta, donde ambos -padre e hija- permanecerán juntos, y es también una carta (y una ofrenda) al mismo padre, a la madre ausente y a todos los espíritus curiosos (los espectadores) que quieran acercarse a ella” -  Emilio Bustamante

1998 - 51 mins

Mary Jiménez

Mary Jiménez

2014 - 29 mins

“Face Deal (2014), la única película en digital dentro del tríptico de documentales personales de Mary Jiménez, es un filme en el que la realizadora formula las metáforas del Alzheimer que padece su padre, Lucho, de casi cien años. (…) Treinta años separan a Du verbe aimer y Face Deal, y la cámara de Jiménez no solo cambia del analógico al digital sino que los protagonistas de sus historias también mutan: envejecen y mueren.” - Ana Carolina Quiñonez Salpietro.

Face Deal